domingo, septiembre 13, 2009

AUTUMNAL

"En las pálidas tardes/yerran nubes tranquilas/en el azul; en las ardientes manos/se posan las cabezas pensativas."

El verano se marcha, con sus lastres de luz, con sus grados de más. Y llega Septiembre, que trae el Otoño. Y ahora empieza de nuevo la rutina, que parece que no me cuesta tanto como otros años. Quizá porque este ha sido un verano un tanto extraño.

Escuchando la radio el otro día, escuhando, claro está, Hablar por Hablar, mi programa, el que yo considero mi programa, porque me acompaña en las noches desde tiempos inmemoriales, la locutora, Macarena Berlín, pedía a los oyentes que dejasen testimonio de su momento veraniego, lo mejor que les había pasado en verano. Yo iba conduciendo y, como siempre que voy al volante me da por pensar, llegué a la conclusión de que mi momento de este verano ha sido, precisamente el que nunca sucedió. El momento que había estado esperando todo un año, que había imaginado de mil maneras, el encuentro que aquí o allí tenía que ser... al final no fue.

Pero no me importa, nada ha cambiado. Nada importante, al menos. Yo sigo bien, cada vez más consciente, cada vez más realista, cada vez más entero y más yo mismo, que al fin y al cabo es lo que merece la pena y hace que la vida tenga algún sentido.

Este año, por primera vez en muchos, y por ciertos avatares del destino que ni siquiera vienen al caso, he faltado a la cita anual al festival de teatro romano de Mérida. Me quedé con las ganas de ver la Medea de Blanca Portillo, antológica, según la crítica. Pero bueno, habrá otros años, habrá otras Medeas, habrá más Mérida y más Blanca Portillo. Y habrá más decisiones y menos dependencias y más hacer lo que me dé la gana.

Este verano, como viene siendo habitual, he disfrutado de mis amigos, como suelo, como solemos. Dedicándonos tiempo de terraza, noches sin prisas que alargan un poco más los días siguientes de los que trabajamos, pero que nunca están de más.

Y finalmente este verano he vivido rodeado de palabra, de novela y un poquito de poesía. He descubierto a Rulfo, a Asturias, a Gallegos, a Vallejo, a Onetti, a Roa Bastos, a Martín Luis Guzmán, a Carpentier, a Sábato (a quien siempre dudo en acentuar) y he profundizado en García Márquez, en Vargas Llosa, en Borges, en Neruda... aunque sólo fuera por esto, el verano ha valido la pena.

martes, julio 28, 2009

MICRORRELATOS

"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí."

No hay como hacer una declaración de intenciones altisonante para tener que morderse la lengua. Aquí estamos

MICRORRELATO I:

Un día le pedí un beso y me dio el mundo. Fue estupendo poseer el mundo. Fue mágico poseer el mundo. Fue asombroso poseer el mundo... pero yo tan sólo quería un beso.

MICRORRELATO II:

Un día le pedí el mundo y me dio un beso. Fue un beso fascinante. Fue un beso casi mágico. Fue un beso lleno de paz y pasión... pero yo quería el mundo.

MICRORRELATO III:

Un día le pedí el mundo y me dio el mundo. Desde ese día no lo he vuelto a besar, ando demasiado ocupado recorriendo mi mundo.

MICRORRELATO IV:

Un día le pedí un beso y me dio un beso... y sin darse cuenta, también, con ese beso, me dio el mundo.

sábado, julio 18, 2009

SILENCIO

"Silencio, silencio/Que la magia duerme/Silencio, silencio/Que se asusta el aire/Silencio, silencio/Que se calle el aire"

Con todo este tiempo a mis espaldas, lleno de intentos de entradas frustradas, a medias, escritas en positivo y negativo para no llegar a ser nada de nada, he decidido no volver a escribir hasta que no tenga algo feliz que contar. Esperemos que sea pronto...

martes, junio 02, 2009

TORMENTA DE VERANO

"Lo que siento por ti es tan difícil./No es de rosas abriéndose en el aire,/es de rosas abriéndose en el agua./Lo que siento por ti. Esto que rueda/o se quiebra con tantos gestos tuyos/o que con tus palabras despedazas/y que luego incorporas en un gesto/y me invade en las horas amarillas/y me deja una dulce sed doblada./Lo que siento por ti, tan doloroso/como pobre luz de las estrellas/que llega dolorida y fatigada./Lo que siento por ti, y que sin embargo/anda tanto que a veces no te llega."


El reflejo del relámpago en el espejo, lejos de inquietarme, me calma, me prepara aquí, en mi cama, para que el trueno estrepitoso no me sorprenda.

No me sorprendo... hoy me he vuelto a enamorar, de ti, de nuevo. ¡Tan fácil y complicado esto de querernos a días sueltos! Esto de amarse de manera irracional en días de tormenta, de echarse de menos cualquier tarde tonta de nubes y claros. Y seguir viviendo sin perder el compás de los días de sol y las noches de calma, de trópico y duda.

Este ser ilógico de calor y nubes negras, de bochorno asfixiante que se invierte en ternura si te imagino en blanco, bailando con la lluvia, brincando con el rayo, moviendo las caderas al son del trueno incierto, con ese aire latino, de tropical tormenta, que me hizo imposible enseñarte el pasodoble.

Ese vals incesante de tiempos ya pasados que bailamos girando en las nieves de un invierno tan cálido al giro, tan súbito a vientos, tan copo a copo frío de vueltas tres por tres, en pisadas mullidas en negro sobre blanco.

Un ardor incesante de una noche cualquiera con la luna muy roja en el escaparate y de fondo una música: medios tiempos de adioses.

Y, al fin, volveré a verte, pronto, sin que paren los bailes, con una suave brisa de un tórrido verano, sin que cesen las notas, danzas nuevas y antiguas, que rompan el silencio de la calma que llega después de la tormenta.

NOTAS DE UN FIN DE SEMANA

"Cuando compre un espejo para el baño/voy a verme la cara/voy a verme/pues qué otra manera hay decíme/qué otra manera de saber quién soy./Cada vez que desprenda la cabeza/del fárrago de libros y de hojas/y que la lleve hueca atiborrada/y la deje en reposo allí un momento/la miraré a los ojos con un poco/de ansiedad de curiosidad de miedo/o sólo con cansancio con hastío/con la vieja amistad correspondiente/o atenta y seriamente mirarme/como esa extraña vez/-mis once años-/y me diré mirá ahí estás/seguro/pensaré no me gusta o pensaré/que esa cara fue la única posible/y me diré esa soy yo ésa es Idea/y le sonreiré dándome ánimos."
Lo malo de ser un dominador nato es que, a veces, de manera natural, las situaciones te superan y te vuelves loco intentando controlarlas. Aunque me jacto de una labia proverbial, reconozco que, en ciertos temas, me quedo sin palabras demasiado pronto...
Últimamente todo es confuso, no me preocupa en exceso, no me agobia para nada, pero siento que todo a mi alrededor se va enrareciendo por momentos sin que yo pueda ni quiera hacer nada al respecto. La gente que está a mi alrededor chilla estrepitosamente para borrar de mi cabeza cierta suave cadencia que, a base de repetirse, se me está volviendo monótona de por sí.
La verdad es relativa hasta sus últimas consecuencias. Nadie está en posesión de ella y nadie conoce la absoluta. Los misterios de la vida, como verdades totales o parciales, pueden ser tan complicados por arcanos como sencillos si es que nos empeñamos en racionalizarlos.
A veces, una palabra a destiempo vale más que un discurso pertinente. A veces, una palabra a destiempo vale lo mismo que un silencio inocuo. A veces, simplemente una palabra, puede valer lo mismo que el cero más absoluto.
Las ideas suelen ser juicios a priori. Los consejos suelen ser mentiras a medias. Las vivencias pasadas sólo son verdades alteradas. El presente es un conjunto enmarañado de ideas, consejos y vivencias.
No soy reflejo de nadie y me molesta ser espejo de cualquiera. No soy un cliché, un tabú, un romántico, un idealista, un racionalista, un inteligente, un ejemplo, un osado, un perfecto... pero tengo algo de todo eso.
Muchas veces puedes sentirte muy solo rodeado de gente, por más grata que sea la compañía, por más perfecto que sea el lugar, por más relajado que sea el momento. Muchas veces puedes sentirte nada solo en la soledad más absoluta. Porque la soledad y la compañía no pocas veces son más cuestión de añoranza que de otra cosa.
Como se puede llorar de alegría, también se puede reír de tristeza.
A ciertas horas del día, aprecio más lo que tengo de sabio que lo que tengo de loco. A ciertas horas de la noche, aprecio más lo que tengo de loco que lo que tengo de sabio. Al amanecer y al anochecer, el sabio y el loco se reúnen, se reconcilian, se besan y se dejan paso el uno al otro.
Las promesas sólo tienen la validez que tardas en hacerlas, lo que duren de ahí en adelante es un acto de fe y de voluntad más que otra cosa. Por encima del deber sagrado de cumplir una promesa, siempre prevalece el derecho supremo de rectificar.
Acostumbro a hacer planes para saltármelos. Acostumbro a no hacerlos para cumplirlos.
Cuánto puede dar de sí un fin de semana...

lunes, mayo 18, 2009

MURIÓ MARIO... MUERE BENEDETTI

"Me he ido quedando sin mis escogidos/los que me dieron vida/aliento/paso/de soledad con su llamita tenue/y el olfato para reconocer/cuánta poesía era de madera/y crecía en nosotros sin saberlo/Me he quedado sin Proust y sin Vallejo/sin Quiroga ni Onetti ni Pessoa/ni Pavese ni Walsh ni Paco Urondo/sin Eliseo Diego sin Alberti/sin Felisberto Hernández sin Neruda/se fueron despacito en fila india".
Y así, en fila india, se ha unido Benedetti a la amplia nómina, precedido hace meses por la Vilariño. Mario se fue hace años, cuando se le apagó su Luz.
No puedo decir más, no tengo ganas de hacer biografías ni de escarbar poemas. Hay muchos y muy buenos, pero para mí Benedetti siempre será "Te quiero", un poema dulce y tan grande por simple como simple por grande.
Os mando un pésame Urbi et Orbe, porque la pérdida es universal. Especialmente a ti, Uruguay, que con la marcha de Idea Vilariño en Abril y hoy la de Mario Benedetti, te vas quedando huérfano de nombres, poco a poco...

martes, mayo 12, 2009

SANTA BÁRBARA

“Santa Bárbara bendita,/que en el cielo estás escrita/con papel y agua bendita./En el ara de la Cruz,/Pater noste(r), amén Jesús”
Santa Bárbara es una de las santas más populares del canon católico, al menos en el ámbito hispánico. Claro que el top ten de los santos no se mide por los discos que venden ni por ninguna otro medio cuantificable, diréis. De acuerdo, pero nos podemos basar en la frecuencia en la que se la cita en dichos populares, en las veces que aparece en la toponimia o en que forma parte del pateón de la santería...
Santa Bárbara vivió allá por el siglo III y era hija de un rey sátrapa. Este parece ser el único dato sobre el que todas las versiones se ponen de acuerdo, habiendo incluso quien duda de su existencia. A partir de aquí leyenda e historia convergen y divergen.
El hecho es que Bárbara fue encerrada en una torre por su padre, dice la versión religiosa que para evitar que el cristianismo incipiente entrase en ella; según la versión pagana, mucho más romántica, para que su belleza no pudiese ser mancillada por ningún hombre. En una ausencia de su padre, la muchacha se convierte al cristianismo y manda hacer en su torre tres ventanas que simbolizan la Santísima Trinidad.
Cuando el padre se enteró del significado de las ventanas, mandó matar a Bárbara, pero esta logró escapar y refugiarse en una roca que, milagrosamente, se abrió para que ella pudiera guarecerse. Con esto y con todo, la joven finalmente fue capturada y, tras sufrir crueles torturas, es llevada ante el juez por su padre, que también se encarga de aplicarle la pena de decapitación con sus propias manos. No bien hubo ejecutado la sentencia, un rayo lo fulminó, de ahí que a la buena santa y mártir desde entonces se le encomienden los fieles para alejar las tormentas.
Últimamente, me siento como Santa Bárbara... sólo se acuerdan de mí cuando truena.

martes, mayo 05, 2009

APUNTES CORDOBESES

"¡Oh excelso muro, oh torres coronadas/De honor, de majestad, de gallardía!/¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,/De arenas nobles, ya que no doradas!/¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,/Que privilegia el cielo y dora el día!/¡Oh siempre glorïosa patria mía,/Tanto por plumas cuanto por espadas!/Si entre aquellas rüinas y despojos/Que enriquece Genil y Dauro baña/Tu memoria no fue alimento mío,/Nunca merezcan mis ausentes ojos/Ver tu muro, tus torres y tu río,/Tu llano y sierra, ¡oh patria, oh flor de España!"
Termino mi puente cordobés con la panorámica de la ciudad contemplada desde el Cerro Muriano, tratando de que quede bien grabada en mi memoria y, mientras le doy la espalda, se me vienen a la cabeza los versos lorquianos "Córdoba, lejana y sola, [...] aunque sepa los caminos, yo nunca llegaré a Córdoba".
Y ahí se queda, mientras me alejo, desde la altura, la llamada no en vano, Córdoba la llana. Aunque la excusa para la visita a Córdoba no ha sido otra que la boda de una amiga, no pudo elegir mejor que el puente de Mayo, cuando la ciudad entera se echa a la calle y se viste de flores y risas para celebrar sus cruces.
Lo cierto es que tenía una deuda antigua con el lugar, ya que desde hace años estoy muy relacionado con ella por motivos laborales. Y, aunque las idas y venidas allí de gente cercana a mí son constantes, no conocía Córdoba. Hasta hoy. Y lo mejor es que me queda tanto por ver...
Regresaré, seguro, porque no he podido ver la Mezquita Catedral, apenas unos cuantos monumentos tuve la oportunidad de recorrer, pero tengo pendiente la visita a la Córdoba andalusí. Porque este puente no podía dejar de lado la vivencia extrema, la Córdoba de calle, de cruces y flores, de rebujito y sevillanas, de cantes dispares y guasas festivas. La Córdoba de Mayo, que entre cruces, patios, rejas, balcones y ferias, deja verse así, sencilla, a modo de pueblo, para disfrute de propios y extraños.
He podido patear calles, pisar adoquines, rozar cemento, que es, a mi forma de ver, hacer turismo de la maneras más íntima. Y en estos ires y venires de cruz a cruz he podido, a pesar de todo, contemplar lugares y obras emblemáticos, como el Cristo de los faroles, la plaza del potro, en todo su explendor colmada con sus cruces... e incluso alguna que otra de las Iglesias Fernandinas: La Magdalena o San Pedro.
Y, de cualquier manera, ahí seguirá Córdoba, la mora, la cristiana, la popular, la llana, la floreada y mística, esperándome, en cualquier momento. Porque la belleza de Córdoba radica no en su uniformidad, no en sus espacios, no en su estructura. Córdoba es una ciudad de rincones, de parajes mágicos que esperan a quien quiera pisar, relatando una historia oficial, una más legendaria: Córdoba sultana, romana, judía y niña mimada del rey santo cristiano.
Una Córdoba en la que el tiempo se estanca en los muros y evoluciona en sus gentes. Es curioso, como el gen de la españa musulmana se deja entrever en la belleza de la mujer cordobesa, no recuerdo haber visto tanta morena de ojos claros junta en ningún otro sitio. Los chicos, qué voy a decir yo... no están mal, pero por una vez y sin que sirva de precedente me ha llamado la atención la belleza proverbial de la mujer cordobesa.
He de volver a Córdoba, lo tengo prometido, no sé cuando, sé con quién, porque en conversaciones furtivas a altas horas de la madrugada, prometí enseñar cada rincón de la mítica Córdoba, sin poner fechas fijas ni aun aproximadas.

martes, abril 21, 2009

DE "DOS ARQUIVOS DO TRASNO" O DE CÓMO LA VIDA DA MUCHAS VUELTAS Y A FUERZA DE DARLAS TERMINA PASANDO MUCHAS VECES POR EL MISMO SITIO

"O conto é o remuiño que fan arredor dunha lámpada moitas volvoretas, todas mergulladas na mesma luz."

La historia que quiero contar empieza hace algunos meses, creo recordar que por navidades, cuando, por diversas cuestiones, comencé a buscar un ejemplar de un libro para regalar a ese una vez me robó algo más que el corazón, o me lo pidió prestado, quizá fui yo quien si lo dio sin que ni siquiera me lo pidiera... digo, que el motivo de buscar tal libro era que él, apasionado de mis pasiones en unión con sus vivencias, que no sé si fueron provocadas, a su vez, en el fondo, por las mías ya mencionadas, me pidió que, entre los libros que suelo mandarle cada cierto tiempo al otro lado del océano, le enviase algo de literatura gallega. Apurado por la premura tomé la solución de emergencia de regalarle mi ejemplar en su versión castellana de El Lápiz del Carpintero de Manolo Rivas.
Pero la decisión estaba tomada desde el mismo momento en que las palabras "literatura gallega" llegaron a mi entendimiento. Por eso es, quizá, más exacto decir que la historia que quiero contar comenzó hace unos cuantos años, unos cinco o seis, cuando yo estaba aún en la universidad. Cuando la palabra amor no me traslabada a la otra orilla del Océano Atlántico, sino a esta, mirando al norte y con acento menos ceceante y más musical. Y, apurando más mi explicación, cuando me enamoré de María Xosé Pardo (enamoramiento intelectual, por razones más que obvias), de su temario de literatura gallega y de una magnífica lectura que nos proponía en la asignatura: Dos arquivos do Trasno de Rafael Dieste.
Recuerdo como llegó a mí, fotocopiado (si alguien de la SGAE está leyendo esto, salte de párrafo), porque ya entonces debía ser difícil de encontrar, plagado de cuentos, de historias, con sus páginas pares en gallego y su correspondencia en castellano en las impares. Las paradojas comenzaron desde el mismo momento en que comencé a bucear en la biografía del autor. Resuta que el de Rianxo, había elegido como compañera de destino a una paisana, nacida en mi propio pueblo: Carmen Muñoz... de Dieste, como le gustaba firmar. Lo confirmo en la prensa local, leyendo una nota de óbito de la mencionada por si no fuese la misma Carmen Muñoz Manzano y allí me encuentro con la firma que antes refería.
No hay duda, son él y ella. Mi esquema sentimental galaicoextremeño se repite. En este mismo instante tuve la sensación de que mi vida y este libro iban a estar ligados de una u otra manera.
Hoy contemplo mi ejemplar de De los Archivos del Trasgo, lo ojeo lentamente. Ha llegado a mí tras meses de búsqueda, hoy mismo. Ayer me llegó otro, uno procedente de Bilbao, este de Alicante. Llevo desde navidades, como ya he comentado, intentando hacerme con uno o dos ejemplares y al final ha habido suerte. Uno seguirá viaje en breve, rumbo a Nicaragua; es nuevo, a estrenar, llevará tiempo apilado en algún rincón de un almacén de librería. El otro es de segunda mano; aunque esté ligeremente manoseado, apenas se nota, a no ser por la inscripción manuscrita en tinta negra que presenta en su hoja de cortesía: "Emilio 8-3-93".
Otra casualidad, el prologuista y traductor de la edición de mis ejemplares es César Antonio Molina, el que, justo hasta el día que conseguí localizar ambos volúmenes, fue Ministro de Cultura. Obviamente, juro que no tengo nada que ver con la destitución, pero sí que siento cierta lástima ese su tan fugaz ministerio...
Me gusta la idea de que mi libro haya pasado de mano en mano hasta llegar a mí, que no pienso desprenderme de él. Será una de las primeras lecturas que le dé a mis hijos, si algún día llego a tenerlos, para que sepan apreciar la buena literatura y para que sean conscientes de que hay vida más allá de su cultura y superen ciertos tabúes de esta España nuestra. El otro, simplemente se irá con el que hoy por hoy quiero que sea el padre de mis hijos, si es que algún día los tengo, si es que algún día quiere serlo, con la esperanza de que, en algún momento, ambos ejemplares duerman el sueño de los justos lomo a lomo en la misma estantería.
Hoy que mi amor no suena musical, sino ceceante, recuerdo a Rafael y a Carmen. Él murió en 1981. Ella dedicó el resto de su vida a perpetuar la memoria del de Rianxo, tan amante como el primer día. Murieron sin hijos y... lo que es la vida, oiga. Tras su muerte los sobrinos de uno y de otra se enzarzaron en una pelea tonta por las posesiones que ambos abandonaron en este mundo, felices ya de hallarse de la única forma en que dos seres pueden encontrarse más intensamente que cuerpo a cuerpo, que es espíritu a espíritu.
Hoy que mi amor apenas suena me pregunto tantas cosas... ¿Qué pasará por las calles del Vigo portuario? ¿Qué fue de la buena de María Xosé Pardo? ¿Cómo estará empezando la tarde en Nicaragua? ¿Qué se esconde tras "Emilio 8-3-1993"?

domingo, abril 19, 2009

CUESTIÓN DE TAMAÑO

"Un monte era de miembros eminente/Este que —de Neptuno hijo fiero—/De un ojo ilustra el orbe de su frente,/Émulo casi del mayor lucero;/Cíclope a quien el pino más valiente/Bastón le obedecía tan ligero,/Y al grave peso junco tan delgado,/Que un día era bastón y otro cayado."
Acabo de entrar en una tienda de "chuches", como las llaman ahora, porque yendo a compar tabaco, me entró antojo de gominolas. Cuando saco un billete de cincuenta euros para pagar el importe de dos, la dependiente me mira con sonrisa asustada y me pregunta medio tímida:
- ¿No tienes algo más pequeño?
Ironías de la vida... cómo reconforta, para variar, que no te pregunten si no tienes algo más grande.

ANUNCIO POR PALABRAS

"Thy words are like a cloud of winged snakes"
Regalo corazón, plenamente sangrante, algo lento en reflejos y ojeroso por diversas incoherencias, listo para domir en el rincón oscuro de algún oscuro pecho. Pago portes. Razón, aquí.

lunes, marzo 16, 2009

TAN RARITO... COMO TODOS

"raro, ra. (Del lat. rarus). 1. adj. Que se comporta de un modo inhabitual. 2. adj. Extraordinario, poco común o frecuente. 3. adj. Escaso en su clase o especie. 4. adj. Insigne, sobresaliente o excelente en su línea. 5. adj. Extravagante de genio o de comportamiento y propenso a singularizarse. 6. adj. Dicho principalmente de un gas enrarecido: Que tiene poca densidad y consistencia."


Que yo soy raro, lo sé; lo tengo asumido y hasta me encanta: no soportaría ser del montón por el mero hecho de serlo, o sea, hacer lo que hace todo el mundo porque es lo que hace todo el mundo; es una cuestión de ética y de respeto personal, de fidelidad a uno mismo, nada de intento desesperado de destacar o llamar la atención o de dármelas de bohemio y moderno y rebelde y niño malo... lo que ya no me gusta tanto es que la gente alegremente se dedique a hacérmelo notar. ¿Que a qué viene esto? Varias píldoras:

EL MADERO: Anoche conducía yo de vuelta a casa, después de haber salido y de dejar a mi gente en casa, ya que siempre me toca hacer de taxista, cuando me para la guardia civil.

- Buenas noches, señor, ¿me permite su permiso de conducir? (A mí esta gente de uniforme me impone, que no pone, muchísimo). - Buenas noches, agente, tenga.
- Estamos practicando un control de alcoholemia, ¿lo ha hecho alguna vez?
- El último hace diez minutos, agente (mostrándole en mi mano una boquilla).
- De acuerdo, pues ya sabe, coja una boquilla, sáquela del plástico, introdúzcala en la máquina, tome aire y sople profundo hasta que se apague la luz verde. (¿Soplar profundo? ¿Eso qué es lo que es? Ah, claro, debe ser lo mismo que respirar hondo, pero al reves y dicho en culto.)
- Cero-cero. (Con cara de incredulidad, avisa a otro compañero, le enseña el resultado y le pregunta si la máquina funciona bien, a lo que el otro le dice que sí).
- ¿Ha tomado usted alcohol?
- No, agente, absolutamente nada, cero-cero.
- Ya, por eso, cero-cero, ¿ni siquiera una copita?
- Agente, cero-cero. Lo que me preocuparía seriamente es que diera algo después de que llevo siete años sin probar una gota de alcohol, anda que no he tenido tiempo de eliminarlo. Además, no le digo que hace diez minutos me han hecho otro control, otro cero-cero, que no me han multado y me han dejado seguir.
- Puede continuar la marcha, buenas noches.
- Buenas noches.

Sí, ¿qué pasa? NO TOMO ALCOHOL desde hace siete años, por motivos más románticos que prácticos o de salud. Pero no está tipificado en el código penal, que yo sepa, ser abstemio antes de los cuarenta. Coño, que digo yo que habrá más cero-cero por el mundo, que no todo el mundo bebe... quiero seguir pensando que era su primer control de alcoholemia y el chico no estaba demasiado ducho en la materia.

COMENTARIO EN FACEBOOK: Un gran amigo, al que quiero con locura, pero que es muy suyo, al ton de mis estreses febrerescos me deja el siguiente comentario: "Es que yo no sé para que coño te lias ahora con las literaturas.... si eso no da dinero!!!!!!!!".

Toma claro, ni comer ni dormir, ni cagar ni follar, ni viajar ni salir dan dinero y lo hacemos los dos, no te jode. Que para conseguir dinero ya me paso doce horas encerrado en una oficina. Además, que hay una cosa que se llama vocación, que te hace hacer las cosas por el puro placer de hacerlas... y al final el friki soy yo, ¿sabes?

CHARLA DE BIBLIOTECA: Al hilo de lo anterior, recordé la conversación que en primero de carrera, también un Febrero frenético, tuve con otra amiga, otra buena amiga, mientras estudiábamos en la biblioteca.

- Joder, niña, estoy desesperado tengo que meterme este tocho para dentro de diez días.
- ¿Y podrás?
- Podré, aunque sea lo último que haga en esta vida. - No, si lo bueno es que, conociéndote, podrás... hay que ver, con el cerebrito que tienes y desaprovecharlo en una filología.

Válgame San Agustín, y que tenga uno que escuchar esto... de la que tardó ocho años en sacarse arquitectura técnica. Yo seré raro, pero vamos a dejarlo ahí que las comparaciones son odiosas.

MENSAJES SMS: Hoy charlando con un conocido vía mensaje de texto:

- Conocido: Hola, q tal? Q haces?
- Raiko: Bien, x aquí, leyendo un poco.
- Conocido: yo stoy de excursion. Q lees?
- Raiko: Sobre Héroes y Tumbas de Sabato.
- Conocido: Ahm... me qdo igual q estaba. Pero eso de muertos suena chungo.
- Raiko: Me dan + miedo los vivos. Es una novela argentina, d los años 60. Suena demasiado friki? jeje
- Conocido: Ay l has dao, los muertos stan muertos. Lo q me sorprende es alguien joven leyendo.
- Raiko: Ya ves, es q soy filólogo y tengo esa mala costumbre... jeje

Y el gachó tiene 25 tacos, vaya, que es más joven que yo...

En fin está visto, que el rarito soy yo. Que lo soy y me encanta, como ya he dicho antes. Pero digo yo, pienso yo que manda carallo que uno tenga que ser alcohólico, materialista, de ciencias y anticultura para que no le llamen raro.

miércoles, marzo 11, 2009

11-M

"Perdóname no sé decirte/nada más pero tú comprende/que yo aún estoy en el camino."
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Ssssshhhhh....
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Silencio.
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Hoy los recuerdos muerden fieramente a la realidad.

jueves, marzo 05, 2009

DE UN NUEVO CAFÉ CON DIOS O DE CÓMO LA VIDA PASA Y PASA...

"El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor" (1ª Juan, 4, VIII)
Metido de pleno en la operación "recupar la vida social" después de los exámenes, quedo con Dios para tomar café en la puerta de un local bastante peculiar, con una iluminación muy tenue y una decoración de corte minimalista en la que predomina el blanco como fondo, con juegos de rojo, negro y transparente por doquier. La verdad es que era el tercero o cuarto en mi lista de pendientes abandonados por la vorágine febreresca y, ante la posibilidad de que se me presente de improviso, como la última vez, me he decidido a llamarle para ver cómo le va la vida... aunque bueno, en realidad siempre terminamos hablando de mí, pero es lo que tiene quedar con Dios, su vida es la típica de Dios, no hay demasiado que decir.
Como sé de antemano que va a llegar tarde, voy con diez minutos de retraso para no tener que esperar solo, mientras fumo compulsivamente, único hábito que me puede hacer aflorar un mínimo de paciencia. Pero me quedo sorprendido cuando miro a través de la cristalera y veo a Dios sentado en una mesa, poniéndole ojitos al camarero que está sirviendo los dos capuchinos de rigor.
Me ve y deja el juego para hacerme señas, con lo que el portentoso moreno que sujeta la bandeja da media vuelta, dejando que me recree en su sugerente anatomía, bien formada por la parte de popa.
Mientras me acerco a Él, se levanta para saludarme y observo cómo su ajustada camisa en tonos azules, va perdiendo ángulo en su apertura a medida que gana en verticalidad, pero siempre dejando bastante a la vista sus marcado pectorales. Como de costumbre, me saluda besando mis labios de manera casi húmeda, mientras coloca sus brazos alrededor de mi cintura unos centímetros por debajo de lo canónicamente decente, de modo que me animo a dar una palmada amistosa en grado más que sospechoso en el bolsillo trasero de su vaquero negro desgastado.
- Joder, Rai, estás hoy sueltito de manos.
- Dijo la sartén al cazo...
- No tentarás al Señor tu Dios.
- Déjate de frases bíblicas... A Dios rogando y con el mazo dando.
- Y tú de refranes, que pareces una vieja pueblerina.
Nos sentamos entre risas y comenzamos a tomarnos el café.
- Te veo de muy buen humor, Raiko querido...
- ¿Qué insinúas? No soy tan cascarrabias como aparento, eso es una pose y nadie mejor que tú lo sabe.
- Ya, pero la verdad es que me sorprendió tu llamada, pensé que tendría que abordarte en algún lugar extraño, como la última vez, si quería volver a verte. Y cuando vi tu llamada, pensé que estarías en plan llorón como llevas los últimos... ¿meses?... ¿años?...
- No me vas a cabrear, hoy no te va a ser fácil encontrarme las cosquillas.
- ¿No me estarás retando?
Parece que el camarero descarado no ceja en el empeño de ligarse a Dios y vuelve con la excusa de cambiarnos el cenicero luciendo una sonrisa tan blanca como artificial sin quitar la vista de Él, que lejos de esquivarlo, le pone ojitos sin darle tregua.
Como no me gusta ser el que sobra, planto la mano en el muslo de Dios, asegurándome bien de que el mozo ve mi jugada, le giro la cara hasta que se queda mirando hacia mí y quito el cigarro de su boca para darle un par de caladas sin dejarle de clavar las mías en sus pupilas. A estas alturas el camarero ha escapado sin hacer demasiado ruido.
- Celosa...
- Puta...
Y entre risas me regala sus labios que yo recojo como si de respirar se tratase.
- Bueno, cuéntame, ¿cómo van las cosas por ahí arriba?
- ¿Sinceramente? Sabes que ni puedo ni quiero contestarte, me interesan más los asuntos mundanos, ¿cómo vas tú?
- ¿Yo? Bien, gracias, no me puedo quejar.
- No te las prometas tan felices, terminarás haciéndolo.
- ¿Te he dicho ya que no me vas a encontrar hoy las cosquillas?
- Bueno, anda, superhombre, desembucha.
- Pues mira, ya sabes, parece que encontrando el equilibrio, si lo quieres llamar así, como siempre, mucho curro, mucho estudio y una historia al otro lado del charco que no sé muy bien cómo ni cuando acabará.
- Anda, tonto, cuando tú quieras...
- O cuando quiera él.
- Permiteme dudarlo, tú eres el que está en peor situación, él, por así decirlo, está en una mucho más cómoda.
- ¿Tú crees?
- Sí, hijo, sí, ¿o no conoces la cita de la intelectual?
- ¿De qué me hablas?
- "Cuando alguien se va, quien se queda sufre más".
- Joder, intelectual y me citas a Shakira...
- ¿Qué pasa, chaval? Aunque sigan quedando frikis como tú ella ha tenido bastante más difusión entre tu generación que todos los románticos juntos...
- Dios, eres un caso.
El camarero insiste en ligarse a mi acompañante y busca cualquier excusa para acercarse a nosotros, esta vez es más descarado y le pide un cigarrillo. Pero yo, sin dejarle ni reaccionar, le lanzo el paquete y, acto seguido beso a Dios tan húmeda, brutal y drásticamente que el mozo no tiene más que desistir en su empeño y volverse hacia la barra sin ánimo de acercarse si no es más que imprescindible.
- Déjame respirar, Rai...
- Es que me tiene harto, aquí en plan buitre y tú siguiéndole el juego...
- Pero qué tonto eres, ya sabes que yo ladro, pero no muerdo. Además, que son esos arrebatos de posesión, tú no tenías un no sé qué no sé dónde...
- Idiota, ¿qué tiene que ver? Lo único que pasa es que me está poniendo enfermo con tanto pavoneo y tanta interrupción.
- Sigues siendo tan posesivo...
- Anda, que tengo que oír eso, yo... precisamente yo, que le dejé marcharse de mi lado a miles de kilómetros, que no le he insistido para que vuelva ni una sola vez en casi un año, que le digo que se tome su tiempo y haga las cosas bien y a su ritmo así le lleve media vida... ¿tú eres el Justo?
- ¿Yo? Yo soy el camino, LA VERDAD y la vida...
- Eso de la verdad me ha sonado ligeramente subidito de tono.
- Tú sabrás, porque tú eres quien se ha picado.
- Dios, mira, no voy a discutir contigo, ¿sabes? Tengo muy claro lo que hay, sé que no tengo nada. Y lo tengo todo, porque es lo que quiero, porque quiero tenerlo, porque hemos pasado mucho y sabemos que seguimos estando el uno para el otro como nadie va a estar para cada uno jamás. Y porque lo quiero, coño, parece mentira.
- Rai, lo sé, pero...
- ¿Pero qué?
- Pero que es difícil, no creo que te lo tenga que decir.
- Lo sé, pero me da igual, pienso estar, pienso seguir como hasta ahora, haciendo lo posible, lo imposible y más que eso. Me da igual lo que digan, lo que piensen, lo que crean. Es mi locura, mi delirio, tengo derecho a equivocarme y perdería tan poco en comparación con lo que ganaré, si llega el caso...
-¿Qué ganarás?
- A él. A mí. A nosotros, que es la suma más perfecta que se me ocurre que pueda existir.
- Te veo tan decidido, que creo que no tengo nada más que decirte.
- Me ves enamorado, ni más ni menos.
- Exacto, para qué decirte más... o te cito otro clásico.
- Joder, conociéndote igual me citas a la Duquesa de Alba o a la propia Madonna.
- No, este es más de tu gusto, intuyo. "Esto es amor, quien lo probó lo sabe".
Y sin mucho más que decir, por lo que se ve, abandonamos el local agarrados de la cintura sin más pretensión que despedirnos por el tiempo que quede hasta nuestro próximo café.

viernes, febrero 20, 2009

TIEMPO DE SILENCIO

"Me gustas cuando callas porque estás como ausente./Distante y dolorosa como si hubieras muerto./Una palabra entonces, una sonrisa bastan./Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto."
Tanto tiempo de silencio... sin querer callar y callado, con la boca cosida o las manos atadas por nada en especial, más que por las circunstancias de la vida y la impenitente esclavitud que marcan las agujas, un tic tac pesado al que no escapa nadie que esté vivo.
Pero llega el tiempo de las flores, es la hora de romper el silencio, porque ya he recuperado la voz que nunca llegué a perder y quiero gritar.
Quiero decir que sigo amando, que os quiero, a todos y, cuando digo a todos, digo a todos los que leyendo esto pudiéseis llegar a daros mínimamente por aludidos, sin excepciones de ningún tipo, amigos, enemigos, viejos desconocidos...
Quiero gritar que sigo amándote a ti en especial, a pesar del tiempo, de la distancia, de la vida que nos lleva caprichosa por distintos vericuetos y que nos deja a merced del viento de la oportunidad, que cada tiempo inexacto cambia de dirección para hacer que las ideas cobren forma y que las formas cobren sentido. Quiero decirte que desde que no eres mío te siento más mío que nunca y que desde que no soy tuyo, siento que te pertenezco de una forma especial, de la manera mágica en la que sólo podemos tenernos tú a mí y yo a ti: cuando los dos logramos la posesión sin pertenencia, cuando ser de alguien es más cuestión de voluntad que de tenencias.
Y quiero escribir con letras tristes llenas de sonrisas y con versos alegres plagados de lágrimas. Quiero expresar, parir con la ilusión de una primeriza, con el sosiego del quinto parto, quiero sentirme virgen y poner letras en orden, caos en las palabras, luz en las frases y oscuridad en los párrafos, sin dejar de sentir que estoy creando, en explosión suprema, de corrido, sin parar en las comas, apenas respirando en los puntos, llegando al éxtasis en el final del texto, como un dios del génesis al séptimo día.
Quiero disfrutar de cada golpe en el teclado, de cada letra que me bebo en un página, de cada día que miro al horizonte y te recuerdo y de cada momento que comparto con cualquiera, aunque sea por el mero hecho de darnos compañía, de cada palabra a viva voz o a timbre metálico de teléfono.
Quiero compartir cada sueño, cada estrofa, cada momento del alma, cada rincón del cerebro, arrastrando las pasiones que me han inculcado los poetas que he devorado, como Cronos hizo antaño, vomitando los versos que ellos mismos me reclaman. Quiero ser feliz como sólo lo soy en este momento en el que las ideas me fluyen a las yemas de los dedos y salpican de negro un fondo blanco impoluto. Como aquellas veces en las que yacíamos juntos, sin más aspiración que seguir yaciendo. Quiero que el universo siga siendo infinito y yo una simple mota de polvo eterno que grita.

viernes, noviembre 21, 2008

APUNTES SOBRE HISPANOAMÉRICA (II): LA IDIOSINCRASIA HISPANOAMERICANA

"De factores tan descompuestos, jamás, en menos tiempo histórico, se han creado naciones tan adelantadas y compactas."
Siguiendo con la aproximación conceptual al mundo hispánico, analizaremos ahora ciertos conceptos que creo que deben ser tenidos en cuenta a la hora de acercarnos a su realidad. Mi intención, en un principio, era resolver el entramado conceptual en una sola entrada, pero debido en primer lugar a la extensión y en segundo a mi intención de entrar a paso no forzado en la materia, me he decidido a hacer una primera muy descafeinada, casi de manual de colegio y después esta otra, mucho más concreta y quizá más polémica, en el sentido de que, a pesar de mi intención de ser lo más objetivo posible, no puedo negar que la realidad que conozco, desde la que parto, no puede dejar de influirme. Entremos, pues, en materia:
- Primer Mundo, Segundo Mundo y Tercer Mundo: Si bien estos conceptos nos son bastante familiares, por la difusión en los distintos medios de comunicación, hablamos de un Primer Mundo, países cultural y económicamente desarrollados, frente a un Tercer Mundo de países subdesarrollado en los mismos campos. El término Segundo Mundo es algo más complejo; tradicionalmente, en la época de la Guerra Fría, era aplicado al bloque de países de la llamada "experiencia socialista" o socialismo real, caracterizados por una economía desarrollada, basada en la propiedad pública, y un desarrollo cultural y tecnológico nada despreciable. Pero con la caída de la URSS y sus satélites de Europa del Este el término cayó en desuso. Hoy día el término ha quedado reducido a denominar a los países en vías de desarrollo o a aquellos que, de una manera u otra, están relacionados con el socialismo. En el caso de Hispanoamérica, vamos a observar que, en uno de los bloques, ambos elementos confluyen. En este sentido la realidad no es uniforme en el territorio hispanoamericano. Frente a países completamente capitalistas y con fuertes economías desarrolladas, podemos encontrar no pocos en vías de desarrollo y alguno que pudiésemos considerar subdesarrollado. Es más, dentro de las propias economías más o menos desarrolladas, podemos encontrar una serie de notables diferencias entre poblaciones rurales y urbanas y una fuerte estratificación de clases; podemos decir, por lo tanto, que prima la desigualdad, en sociedades con una escaso porcentaje de clase media, un reducido grupo de clase alta y una mayoría de clase baja.

- Individualismos nacionalistas y Panamericanismo: Lógicamente, los principios de fermentos independentistas en las colonias partían de un sentimiento de individualización frente a la metrópoli y una necesidad de afirmar la propia identidad. Esto se verá reflejado muy pronto en el ámbito cultural, con diversas manifestaciones en las que cada nación exhibe o canta las glorias pasadas, sentando las bases identitarias que les llevará a ser una nación entendida en el sentido moderno. Pero, a la vez, desde tempranas etapas del proceso independentista, se ha intentado fomentar un sentimiento de cierta unidad supranacional, basada en elementos como la vecindad, lo común de la cultura y la lengua y la posibilidad de comercio. Ya el propio Simón Bolivar en 1826 convoca en Panamá a todas las recién creadas repúblicas americanas, sentando así las bases del panamericanismo. También sienta las bases del comportamiento respecto a este fenómeno de los Estados Unidos de Norteamérica, que declinó la asistencia, pero este punto lo desarrollaremos más adelante cuando veamos el fenomeno del "yankismo", centrándonos ahora en los esfuerzos panamericanistas de la américa hispana. De aquí en adelante, Hispanoamérica se ha visto "condenada" a entenderse, preservando sus identidades nacionales, pero sin dejar de lado a los vecinos a los que culturalmente se siente unida. Otros hitos del panamericanismo pueden ser la denominada Unión Panamericana, que podemos situar entre el último tercio del siglo XIX y mediados del XX, con una mayor presencia del vecino del norte con actitudes más intervencionistas y proteccionistas que unitarias. A pesar de esto, entre las naciones que nos ocupan, se lograron amplios acuerdos y avances en temas legales, comerciales, militares y de cooperación, sirviendo también de punto de encuentro para sofocar ciertos problemas territoriales y diplomáticos que se plantearon entre ellas. La Unión Panamericana da paso en 1948 a la O.E.A. (Organización de Estados Americanos), que, a pesar de seguir su andadura y conseguir importantes logros en el terreno social, pierde peso a partir de la expulsión de Cuba en 1962, básicamente por presiones estadounidenses, lo que da lugar a un nuevo concepto de panamericanismo promulgado por la nación caribeña y que buscará aliados mirando más a la américa hispana en contraposición al enemigo anglosajón. El nuevo panamericanismo imperante hoy día, a pesar de contar no pocas veces con el amparo de la O.E.A., tiende a buscar posiciones bilaterales, vecinales o hispanoamericanistas en lugar de un panamericanismo total y efectivo. En conclusión, la américa hispana, trató de conservar una unión supranacional desde un principio, a pesar la de necesidad de afirmar las identidades nacionales que darían paso a su indepencia. Su intensidad se asienta en movimientos pendulares de unitarismo y afirmación nacionalista en diversas épocas de la historia, como puede pasar con el europeísmo en nuestro continente. El panamericanismo es, además, un sentimiento que deja a la luz una brecha sustancial, mientras que el bloque latino y, más concretamente, el hispano, tiende a entenderse y no fragmentarse, basándose en la identidad común lingüística y cultural; las relaciones se hacen mucho más difíciles cuando el componente anglosajón entra en escena, veamos a continuación qué es el yankismo en produndidad.

- Yankismo, Europeísmo e Indigenismo: Como ya hemos visto en el apartado anterior, a pesar de los esfuerzos por un panamericanismo real y total por parte, sobre todo, de las naciones de América Latina, Estados Unidos ha tenido siempre una posición bastante reticente en este campo. Básicamente, la relación continental de los Estados Unidos de Norteamérica, se ha regido a lo largo de su historia por la llamada Doctrina Monroe, expuesto por el presidente que le da nombre el 2 de Diciembre de 1823. Por decirlo de un modo muy resumido, la doctrina Monroe plantea dos líneas principales. Por un lado repudia el intervencionismo europeo en las recientemente independizadas repúblicas americanas, así como la instauración de sus formas de gobierno e instituciones, y se reserva la potestad de conquista de todos los territorios vírgenes de Norteamérica. Por otro lado, establece la tendencia diplomática de Estados Unidos hacia la escasa o nula implicación en complicadas alianzas de política exterior, justificando así no emprender acciones de ningún tipo en Europa ni sus colonias. Ambas posturas, como puede verse, no dejan de entrar en contradicción, de manera que la Doctrina Monroe ha sido esgrimida para fines tan enfrentados entre sí como negar la cesión de territorios de Estados Unidos a países europeos y anexionarse territorios que antes pertenecían e ellas, no acudir a la cumbre panameña de Bolívar y reservarse los derechos a controlar con exclusividad el canal de Panamá, intentar un panamericanismo total mediante la creación de la O.E.A. y a la vez presentar una política exterior intervencionista con los países hispanoamericanos con la excusa de frenar la expansión comunista, como el caso cubano o las intervenciones en Nicaragua y la lucha con la contra nicaragüense, el derrocamiento de Allende en Chile, Arbenz Guzmán en Guatemala, Noriega en Panamá y, más recientemente, el caso de Aristide en Haití. Las relaciones de Estados Unidos con los países latinoamericanos, en general, han sido bastante contradictorias, a veces interviniendo en la política interior de estos, no pocas veces, por cierto, con la aquiescencia de ciertos mandatarios. Las líneas de intervención de Estados Unidos son claras: lucha contra las políticas de corte comunista y salvaguarda de sus intereses geopolíticos. De esta suerte, resulta el general antiyankismo de ciertos estados o sectores hispanoamericanos, no pocas veces ligados a ideologías de izquierdas, o el americanismo acérrimo de otros sectores en relación con intereses comunes; opciones ambas, que pueden fluctuar incluso en un mismo estado en distintos gobiernos y que se acrecenta más en función de la cercanía geográfica que se tenga al Norte continental, digamos que es un tema de bastante calado sobre todo en Norte y Centroamérica y la zona Caribe.
El europeísmo, sin embargo, es más característico del cono sur. También las simpatías y antipatías hacia el Viejo Continente han sido fluctuantes a lo largo de la historia de los estados hispanoamericanos. Partimos desde el rechazo visceral en la época colonial que llevó a la independencia, enfocado sobre todo contra las potencias dominantes. Sin embargo queda un poso psicológico bien definido en el componente cultural de ciertos pueblos que ven a Europa como cuna de la civilización moderna y símbolo de un primer mundo completo sin el estigma del capitalismo feroz que puede representar Estados Unidos. Pondremos el claro ejemplo de la zona rioplatense, que debido al fuerte desarrollo y a la escasa población indígena, unida a las altas cotas de población inmigrante, sobre todo en el siglo XX, proveniente del continene europeo, tiene muy a gala ser la Europa del Nuevo Mundo. Se dice que Buenos Aires es la capital más Europea de América. Pero no hay que olvidar que lo que para unos es un orugullo, para otros representa un fuerte rechado debido a lo que supone de negación de las propias raíces históricas más profundas, una eterna controversia en el área de la América Hispana.
Cuando hablamos de indigenismo, podemos decir que tampoco es algo nuevo, ya el propio Fray Bartolomé de las Casas y otras voces afines apoyaron, de manera muy "suis generis" si se quiere, el trato hacia el indio y el lugar que este ocupa en la economía y en la sociedad. Sin embargo, en el siglo XX, movimientos indigenistas, reclaman el derecho de los pueblos aborígenes a formar parte activa del desarrollo y conjunto de la sociedad de determinados estados, a tener un lugar. Este movimiento es desigual en el continente, pero tengamos en cuenta que existen estados como Bolivia o Guatemala, donde la población indígena es muy importante y, por ello, reclaman protagonismo en el devenir histórico y cultural del país. Esto, sin embargo, no plantea mayores problemas en otros contextos estatales. Se trata muchas veces del eterno equilibrio, difícil de alcanzar, entre la conservación de tradiciones y modos de vida, con lo que suponen de afirmación nacional, y el progreso hacia una globalización imperante, que desvirtúa, pero de la que si no se forma parte, puede conllevar procesos de marginación.
En resumen, el problema identitario Hispanoamericano se debate en tres frentes amplios, de mayor o menor peso según la situación geográfica y la propia historia de cada estado: la afirmación o alejamiento de las raíces indigenistas, la mirada hacia el otro lado del océano como ejemplo de civilización, pero a la vez, con, no pocas veces justificados, resentimientos de índole histórica y las no siempre fáciles y apetecibles relaciones con la potencia del Norte; todo ello aderezado con la tendencia a mantener relaciones fraternales con los similares en cultura e historia, sin dejar por ello de tener una individualidad estatal, como apuntábamos en el apartado anterior.

- Militarismos, Paramilitarismos y Populismo: el militarismo ha sido, no pocas veces, la lacra de las sociedades hispanoamericanas. Raro es el estado que, en algún momento de su historia, no ha sufrido la toma del poder, las menos veces de forma pacífica, las más de forma golpista, por parte del estrato militar. Quizá la fuerte separación entre poderes civiles y militares en los países americanos, hace que, a la más mínima oportunidad, basándose en motivos de seguridad nacional o de inestabilidad de la patria y conceptos semejantes, los militares tomen el poder y se perpetúen en él, derrocándose incluso un gobierno militar por un golpe de otro. Por una parte, son regímenes fuertemente autoritarios y bastante antisociales, que tienden a perpetuarse en el poder a espaldas del pueblo. Por otra parte, suelen traer aparejados gran cantidad de episodios sangrientos, crímenes contra la humanidad... Si bien parece que a partir de la década de los ochenta la tendencia de los golpes militares en hispanoamérica ha desaparecido, no es más cierto que cada vez que se dan casos de cierta inestabilidad política, no dejan de escucharse rumores de intervenciones militares. A todos se nos vienen a la memoria ciertos nombres como Noriega, Videla, como no, Pinochet, pero también Castro o Chávez (si bien este último es un tirano especial que ha conseguido por las urnas lo que no ha conseguido por las armas), para reconocer que el golpismo militar no entiende de ideologías de derechas o izquierdas.
El paramilitarismo es también un factor integrante de muchos estados hispanoamericanos. Cuando hablamos de paramilitarismo nos referimos a grupos armados organizados a modo de ejército, con sus jerarquías, armamentos y formas de lucha, que están fuera de la ley, actúan al margen de esta y no tienen una filiación oficial con el estado y generalmente luchan en contra de él y sus principios, si bien hay grupos paramilitares que luchan por los fines del estado en el que desenvuelven sus actividades, como una forma de ir más allá, de llegar más allá de donde puede hacerlo la justicia formal. En general estos grupos paramilitares y guerrilleros en hispanoamérica han estado ligados a ideologías de corte revolucionario o independentista valiéndose de su ideología para todo tipo de acciones armadas que no respetan convenios de ingún tipo. Suelen ser movimientos esquivos y enquistados en la realidad nacional, con organizaciones complejas y al frente de los cuales puede haber ideólogos que saben manejar a su grupo de forma inteligente; de tal manera que no es fácil erradicarlas. Se pueden citar ejemplos como Sendero Luminoso, Túpac Amaru, la Contra Nicaragüense o las FARC.
Por populismo entendemos aquellas corrientes políticas que apelando al pueblo como fuente de poder, plantean aversión, a veces real, otras tan sólo discursiva, a las élites económicas e intelectuales, a las corrientes politicas tradicionales y promueven un enfrentamiento de clases, generalmente confrontando a las clases económicamente pudientes con las débiles, a las que hace identificarse con el concepto pueblo con todo lo que esto conlleva. Este es precisamente el mayor pecado de los gobiernos populistas, que crean un enfrentamiento de clases artificial, en lo que se refiere a que es un conflicto que de forma natural no sería tan intenso si no se viera alentado por estos gobiernos, lo que da pie una inestabilidad social de consecuencias inciertas. También, a la larga, son políticos demagogos, cuyo discurso no se ajusta a la realidad que pretenden para el país ya que son políticas muy eficientes e idealistas en el nivel teórico, lo que ilusiona al pueblo y lo cohesiona alrededor de su mandatario, pero muy difíciles de llevar a cabo en el nivel práctico. Otra arma de doble filo del populismo es el hecho de identificar al pueblo con el poder y con quién lo ocupa, de manera que todo aquel que esté en contra del régimen imperante, está contra el pueblo y no puede ser considerado como tal, con lo que quedan relegados a ser antipatriotas, enemigos del estado y cosas similares. Actualmente podemos entender como gobiernos de corte populista a la franja profidel encabezada por Chávez en Venezuela y seguido muy de cerca por Evo Morales en Bolivia y Daniel Ortega en Nicaragua. El populismo en la actualidad está fuertemente ligado a las políticas de izquierdas que enarbolan la causa revolucionaria, indigenista o antiestadounidense.

- Catolicismo de la liberación, protestantismo y tradiciones indígenas: El elemento religioso entró en hispanoamérica desde las primeras etapas de la conquista y colonización. El hecho de extender el catolicismo por el Nuevo Mundo fue tomado como una especie de nueva cruzada por parte del imperialismo español con el consentimiento y apoyo de las autoridades vaticanas. Así pues, el catolicismo arraigó pronto entre las comunidades indígenas, además de ser practicado por los inmigrantes provenientes de España. Pero también desde el principio, la Iglesia en Hispanoamérica ha desempeñado un fuerte papel social, en la educación y aculturación de la población indígena, en un principio, y en la actualidad, ejerce sobre todo un fuerte labor social de alfabetización y ayuda, sobre todo en los puntos más rurales y con escasez de recursos. De hecho, este es el germen perfecto para que en el siglo XX surgiera la denominada Teología de Liberación, de cuño Hispanoamericano, que pretende que la Iglesia juegue un papel preminentemente social en favor de los desfavorecidos, dejando en un segundo plano la labor evangelizadora y dogmática al uso. Este movimiento, que ha contado con no pocas críticas por parte de la catolicidad oficial, es, de hecho, la principal corriente funcionalista de la Iglesia Hispanoamericana y da pie a paradojas que nos resultan un tanto difíciles de entender en esta parte del océano, como que la Iglesia simpatice con la izquierda política, dándose, por ejemplo, el caso de un ministro sacerdote, Ernesto Cardenal, que ocupó la cartera de cultura del gobierno nicaragüense entre 1979 y 1987. También esta forma de entender el catolicismo explica el auge que tienen por esas latitudes los movimientos sociales católicos.
El protestantismo, sin embargo, estaba más unido en sus orígenes a la américa anglosajona. La moral y doctrina católicas fueron ampliamente asumidas por los hispanoamericanos en general. Pero hay que señalar que, en la actualidad, esta forma de cristianismo se está abriendo paso, proveniente del norte, sobre todo en la zona mexicana y centroamericana. Las causas, son varias, según los expertos; yo por mi parte, no me atrevo a adentrarme demasiado en tal materia, salvo quizá apuntar que, mientras que la Iglesia Católica se ha asentado y permanece en sus comunidades ya creadas, intentando sobrevivir en ellas y hacerlas sobrevivir, las Protestantes creen y practican la evangelización, buscan a sus adeptos, tratan de convertirlos, los individualizan y tratan como tal, frente a la fuerte concepción de comunidad que conlleva el catolicismo. Además, eso sí, de la mayor permisividad del protestantismo en ciertos sectores como todo lo concerniente a la mujer y a la sexualidad... en estos ámbitos, la Iglesia Católica Hispanoamericana, por más Teología de Liberación que practique y por más labor social que ejerza, sigue siendo Católica, Apostólica y Romana.
En cuanto a las tradiciones religiosas indígenas, hoy sólo podemos hablar de manifestaciones residuales, ya sabemos que la Iglesia Católica cuando evangeliza, lo hace a conciencia. Bien es cierto, por otra parte, que los movimientos espiritualistas del cambio de siglo han fomentado el acercamiento a manifestaciones de corte indigenista, como el chamanismo, la santería, el palo, el candomblé... si bien estas últimas no son tradiciones púramente locales, ya que están más bien mezcladas con manifestaciones provenientes de África y su llegada se produce con los esclavos negros, podemos decir que sí están bastante presentes, sobre todo en la zona caribe, tanto insular como peninsular.
Termina aquí la aproximación conceptual a la realidad de Hispanoamérica, no sé si he logrado dar una completa visión de ciertos factores a mi juicio importantes para comprender la realidad de un continente plural y unitario. En próximas entradas me dedicaré a ahondar en realidades más concretas, buscando dar un panorama de cada estado o grupos de estados que componen lo que conocemos como América Hispana. Quizá he abundado en cosas poco importantes y a buen seguro me he dejado cosas importantes en el tintero. Por eso os tiro el guante para que aportéis y debatáis desde ambos lados del charco, para poder tener una visión mucho más amplia de una realidad tan fascinante como la que nos ocupa.

miércoles, noviembre 19, 2008

APUNTES SOBRE HISPANOAMÉRICA (I): CONCEPTOS BÁSICOS

"Ni ¿en qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras repúblicas dolorosas de América, levantadas entre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el cirial, sobre los brazos sangrientos de un centenar de apóstoles?"
Cuando hablamos de Hispanoamérica, hablamos de muchas cosas. Y muy diversas. La visión que tenemos desde Europa de la realidad del otro lado del charco es, en general, confusa. Supongo que, por otra parte, ni más ni menos confusa que la visión que desde allí tienen de esta otra orilla.


De cualquier manera, bien cierto es que la mayoría de las imágenes que nos formamos de realidades o conceptos que nos son lejanos, las hacemos mediante tópicos, así que, el problema no es tan grave.


Sin embargo, se puede hacer muy cuesta arriba intentar entender unas realidades tan varias y cambiantes como las que acontecen en la América Hispana. Sobre todo cuando te metes en harina e intentas estudiar desde el lado europeo materias y cuestiones tan heterogéneas como Español de América y Literatura Hispanoamericana.


Desde luego, desde nuestras mentes educadas en la europeidad, nos cuesta situar en el mapa los países de la otra orilla del Atlántico, cuánto más encuadrar ciertos fenómenos y obras literarias en un contexto histórico que apenas conocemos. Yo, como estudiante, he tenido la oportunidad de constatar esta serie de deficiencias en carne propia y en la de mis compañeros y, por diversidad de motivos, unos más culturales, otros más personales, que algunos conocéis, me he visto en la necesidad y la ocasión de subsanarlas.


Así pues, lo que pretendo con esta serie de post sobre Hispanoamérica es plantear un panorama, quizá muy general, quizá muy subjetivo y parcial y quizá desde un punto de vista muy europeo, de lo que es la realidad de Nuestra América; cómo son las cosas y por qué son así, en definitiva, valiéndome de argumentos culturales e históricos, más que de otra cosa.


¿Por qué y por qué aquí? Porque este es mi espacio, accesible a todo el mundo, donde planteo las cuestiones de más diversa índole que me atañen. Y porque en el práctico funcionamiento de los blogs reside su propia magia, la del comentario, que abre camino a la discursión, a la aportación, a la opinión, en definitiva, a subasanar las posibles deficiencias que he apuntado en el párrafo anterior con la colaboración de todo el que se pase por aquí.


En las dos primeras entradas nos dedicaremos a aclarar una serie de conceptos que nos ayuden a tratar con propiedad la realidad Hispanoamericana y a entender la idiosincrasia propia del territorio. En las siguientes, seccionaremos el continente por bloques de naciones que tengan algo que ver entre sí para irlas desgranando una a una. En principio habrá algunas cosas que a los nativos latinoamericanos les puedan sonar excesivas o que no se reconozcan en ellas, pero claro, tenemos que categorizar la realidad desde un punto de vista europeo, confrontándolo con el nuestro, así que, perdonen los excesos y las obviedades. Y empecemos:



- Hispanoamérica, Iberoamérica y Latinoamérica: tres conceptos bien delimitados entre sí, que no poco frecuentemente son usados como sinónimos, perdiendo la especificidad de su significado y pudiendo llevar a ciertos equívocos. Cuando hablamos de Latinoamérica, nos referimos a todos los países americanos de tradición latina, frente a otros de tradición anglosajona; básicamente el bloque cuyas lenguas oficiales son románicas, principalmente el español y el portugués, aunque también el francés, en sus distintas variantes. Cuando hablamos, sin embargo de Hispanoamérica e Iberoamérica, los conceptos son más reducidos. Iberoamérica se referiría a la América Ibérica que comprendería las realidades de España y Portugal y aquellos países que en su día fueron conquistados por estas potencias. En el caso de Hispanoamérica, el ámbitro se restringe a España y los países que fueron en su día conquistados por tal estado y con los que guarda una relación cultural más o menos intensa y común, principalmente una lengua y unas tradiciones que viajaron en su día al Nuevo Mundo. Así pues, un país como Brasil, podría ser englobado conceptualmente en los términos Iberoamérica y Latinoamérica, pero no en Hispanoamérica. Argentina, sin embargo, se podría englobar en los tres; pero tenemos el caso de Haití, cuya cultura predominante fue la francesa, por lo que sí puede contemplarse conceptualmente dentro de lo que entendemos como Latinoamérica, pero siempre fuera de Iberoamérica e Hispanoamérica. El hecho de usar uno u otro termino no es, pues, baladí, si se trata de aportar una información muy concreta y específica.



- América y sus divisiones continentales: Geográficamente, podemos decir que el gran continente americano se divide a su vez en tres partes, lo que comúnmente conocemos como Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica. Partiendo de esta perogrullada, hay que hacer notar que, no pocas veces, cuando la gente quiere hablar de hispanoamérica y, sobre todo, de los hispanoamericanos, tiende a aplicarles el concepto de sudamericanos. Pero es muy incierto, ya que un mexicano, un hondureño o un cubano nada tienen de sudamericanos, ya que México es Norteamérica, Honduras pertenece a Centroamérica y lo mismo podemos decir de Cuba, si entendemos que la zona caribe y antillana se debe englobar en el cuerpo central del continente. Así pues, sólo serían sudamericanos, extrictu sensu, de entre los países hispanoamericanos, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Chile y Argentina. No sería este el caso, sin embargo de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Cuba y República Dominicana, que son, a todos los efectos, países centroamericanos. Y finalmente, nos quedaría contar con México, que pertenece geográficamente a América del Norte. Es ciertamente un división clara y casi de perogrullo... pero, ¿qué español hace conscientemente la división, en lugar de referirse a la zona o a los habitantes como Sudamérica y sudamericanos?



- Pero, ¿existe Hispanoamérica?: Pues según hemos apuntado hasta ahora, sí, existe. Quizá la pregunta sería, realmente, ¿qué es? Frente a los conceptos tratados en el epígrafe anterior, que son de naturaleza puramente geográfica, los del primer bloque serían de una naturaleza eminentemente cultural. Lo que define culturalmente a Hispanoamérica, de manera básica, es su americanidad (son países situados en el continente americano y, por lo tanto están, en sus orígenes ligados a los ámbitos culturales y antropológicos aborígenes) y su hispanidad (en su día fueron conquistados por el Imperio Español, cuya cultura se impuso sobre la existente y se produjo un mestizaje tanto cultural como antropológico con todos los matices, dependiendo del tiempo y del espacio, que se quieran señalar). Hispanoamérica es una realidad con un amplio abanico de elementos comunes, como la lengua, una historia común en el periodo de la conquista y la colonia y una identidad cultural bastante uniforme en este período. Pero la realidad hispanoamericana también estriba en su diversidad, en un sustrato aborigen muy amplio en el que se pueden señalar culturas muy distintas entre sí y en una configuración de sus estados a partir de la Independencia, con movimientos históricos muy distintos en cada uno de ellos, con una serie de situaciones y problemática individual de cada país que no tiene por qué compartir con el resto del bloque. Estas características propias y exclusivas, se centran no pocas veces en ciertas dicotomías que analizaremos a continuación y, llegado el caso, cuando sea pertinente al analizar cada bloque o país.

lunes, octubre 27, 2008

HISTORIA DE UNA GENERACIÓN

"Pero yo cuando te hablo a ti/cuando te escribo estas palabras/pienso también en otra gente.//[...]Perdóname no sé decirte/nada más pero tú comprende/que yo aún estoy en el camino.//"
¡Nos vendieron la moto, carajo! Nos hicieron creer que el triunfo era nuestro, que el mundo se movería a la velocidad a la que nosotros le hiciésemos rodar. Nos impusieron ser más listos, más altos, más guapos y más fuertes que los demás para ser más felices, o lo que es lo mismo, más ricos. No nos dejaron ser mediocres y eso nos imprimió carácter.
El éxito y la gloria eran nuestro destino, o eras grande o eras un fracasado, ni siquiera podías ser uno del montón porque el montón estaba por debajo de lo aceptable. Ser feliz era una misión secundaria, sólo había que triunfar, ser un alguien en algo porque, si no, eras nada.
Nos ubicaron mal porque decían que ser rebelde era de viejo progre trasnochado y no nos hicieron sumisos, porque éramos indolentes, que al fin y al cabo es lo mismo, porque un indolente no es más que un sumiso con ideas. Y por eso hicieron pensar a neuronas llenas, sin dejarnos parar un momento para tomar impulso y pasar a la acción, para ser engranaje de un sistema que no nos simpatiza, que no nos conviene, que de puro estrecho que nos viene, se nos queda grande para cambiarlo, porque tenemos los fines, pero carecemos de los medios.
Nos enseñaron a seguir pese a todo, a luchar contra viento y marea, sin permitirnos arrepentirnos, retirarnos, dar marcha atrás ni para tomar impulso. No nos dejaron equivocarnos y evitaron que reconociéramos nuestros errores, porque en nuestra pretendida perfección no cabían los pasos en falso. Nos inculcaron la filosofía de que no había problemas, sólo soluciones.
Nos dieron mucho circo y pan el justo, para que no engordásemos demasiado mientras nos evadíamos en medio de nubes catódicas. Nos acercaron los libros, pusieron la sabiduría a nuestro alcance, a una distancia prudente para que no bebiésemos demasiado de esa absenta. Nos hicieron controlarnos y moderarnos, saber que se puede, pero haciéndonos creer que no queríamos.
Nos hicieron adorar a los genios, venerarlos sin reservas, pero sin practicarlos. Los pusieron en altares demasiado elevados, los hicieron lejanos y nos permitieron beatificar anodinos, santificar superhéroes vacíos y martirizar sin remedio a nuevas glorias efímeras. Multiplicaron nuestro tiempo, lo aceleraron, en tres décadas tenías que ser, a partir de la cuarta la vida era residual y había que conformarse con luchar por mantenerse.
Nos cambiaron los valores y los mutaron por cifras, nos quitaron las historias y nos diseñaron currículos, nos negaron experiencias y nos dieron teorías. Nos enseñaron a enfrentarnos con el mundo, pero nos aislaron de él y no nos dejaron hacerlo. Nos transformaron, en contra de lo que se dice, en dueños de nuestras palabras y esclavos de nuestros silencios.

viernes, octubre 17, 2008

LATIRÁN A UN COMPÁS

"O poeta é um fingidor./Finge tão completamente/Que chega a fingir que é dor/A dor que deveras sente.//E os que lêem o que escreve,/Na dor lida sentem bem,/Não as duas que ele teve,/Mas só a que eles não têm.//E assim nas calhas de roda/Gira, a entreter a razão,/Esse comboio de corda/Que se chama coração."
A fuerza de mis bloqueos, en vez de escribir, me ha dado por leer y he encontrado este viejo poema, que escribí un día, hace muchos años, sin saber que terminaría escarmentando en cabeza propia lo que puse en palabras ajenas.
Este amor
partido en dos mitades;
partido en un océano
de almas que se esperan...
Este amor,
vuelta al mundo y contra el viento,
un deseo que me llena.
Allá, la luz,
golpeando el horizonte,
dibuja en tu cintura una cadena.
Aquí, mi voz,
cantando amaneceres,
al otro extremo de ella se sujeta.
Latirán a un compás,
tu corazón y el mío,
único.
No preguntes, no busques,
no encontrarás respuestas.
Cuando tus ojos encuentren los míos,
fundiendo las miradas,
será cuando las tengas.

viernes, octubre 03, 2008

DE DÍAS BLANCOS O DE NOCHES MELANCÓLICAS

"Sube ó alto, sube ó alto,/ó máis alto corredor,/que verás como vai guapa/a filla do labrador.//En cada cueira leva/vara e media de listón,/en cada queixada leva/libra e media de color.//Casa cun Conde galán,/casa cun rico señor,/e gaitas e pandeiriños/repican na procesión.//Ó chegar onde a capilla/entran pra misa maior,/e o que toca as campanas/non as pode tocar, non.//E o crego que dice a misa,/non a pode dicir, non,/e o galán que lle axudaba/morreuse na confesión."
Mañana se casan dos de nuestros mejores amigos. La cosa pinta bien, pero melancólica... He quedado con ellos para vernos el día antes del acontecimiento. Cuando iba de camino a nuestra cita, me has llamado con tu largo número con prefijo extranjero y hemos hablado casi diez minutos, comentando detalles de este día que habíamos planeado tantas veces de modo incierto sabiendo casi de sobra que tú no estarías presente. Cuando he llegado donde estaban y les he contado tu llamada, han sonreído, nos hemos mirado y, sin decirnos absolutamente nada nos hemos dado cuenta de que estábamos impares, nos faltaba alguien. Y de que mañana la imparidad y el sentimiento de falta serían mucho más profundos, más intensos, más rotundos...
Como el destino es caprichoso y se empeña en jugárnosla, sin ellos saberlo me han llevado al mismo restaurante donde tú y yo cenamos la noche en que empazamos a salir, la de nuestro primer beso. Nos han dado la misma mesa, ellos se han sentado frente a mí, yo en el mismo lugar que ocupé aquella noche, a mi lado, una silla vacía.
Hemos hablado de ti, pero me ha parecido ciertamente macabro comentarles esta anécdota, porque no es cuestión de hacerles sentir incómodos. Hemos hablado de tantas cosas... también de ti. Y por supuesto, hemos hablado de ti y, aunque no lo creas, hemos hablado de ti. No es que hayamos sido tan monotemáticos, pero necesitaban tenerte presente de alguna forma y yo... yo siempre te tengo presente, pero cualquier momento me parece bueno para recordarte, guardarme ciertas cosas que son sólo tuyas y mías y contar otras que me gusta compartir con la gente, en especial con ellos.
Mañana será un gran día... lleno de emociones, a veces incluso encontradas, lleno de felicidad y de nostalgia. Lleno de luz y de sombra, de risas y ausencia. Y lleno de sentimientos compartidos. Y de nuevo el destino macabro vendrá a recordarme, entre risa y risa, entre copa y copa, que esa boda bien hubiera podido ser la nuestra.